Aprende a diferenciar hambre emocional o física

Cortesía Salud180.com

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En ocasiones nuestras emociones generan una sensación de vacío o ansiedad que nos lleva a comer un bocadillo, sin embargo, cuando esto se convierte en costumbre lo único que ganamos son unos kilos extras y problemas de salud.

Para mantenerse saludable es bueno saber cuándo tenemos hambre porque necesitamos nutrientes y cuándo nuestras emociones hacen de las suyas. Así cuidaremos nuestro cuerpo, pero… ¿Cómo lograrlo?

En entrevista para Salud180.com, Yunuhén Juárez Rosas, psicóloga bariatra, explica la importancia de saber identificar cuando realmente tienes hambre y cuando tus emociones te hacen comer, aunque ya estés satisfecho.

“Primero debes identificar las señales de hambre física. Un ejemplo es cuando se te antoja algo como una pasta, pero al llegar a tu casa sólo hay caldo de pollo; al terminar de comer sentirás una sensación de saciedad y te habrás olvidado de la pasta”.

En cambio, cuando tienes hambre emocional sientes una sensación de ansiedad que se genera en el plexo solar, popularmente conocido como “la boca del estómago”, entendiendo que todas las emociones tienen una repercusión física en el cuerpo. Incluso, se te puede antojar la pasta, pero cuando no satisfaces ese antojo y comes otra cosa, al final tendrás la necesidad de quererte comer la pasta a como dé lugar.

“De alguna forma la mente trata de evadir algunos pensamientos dolorosos o problemas, canalizando a otro acto”, ese es el gran problema de vincular la comida con la emoción.

Sin embargo, piensa: “¿Si como ese platillo que se me antojó por no pensar en un problema que tengo, al comerlo no voy a resolver el problema?”.

Para superarlo, explica Yunuhén Juárez, es importante llevar un tratamiento integral para resarcir el daño que le hemos hecho al cuerpo por haber comido mal durante mucho tiempo.

“Es importante revisarte, atenderte y darte prioridad. A partir de que tú estés bien es como mejor puedes ayudar a los demás, mejorar nuestro entorno o hacer lo que queramos de nuestra vida”, concluye la especialista.

Vía Salud180.com