¿Engorda más comer por la noche que por la mañana?

Uno de los mitos más comunes es que comer por la noche engorda.  Pero el experto en nutrición Alan Aragon asegura que la hora en la que consumas esa comida llena de calorías no importa. Según explica en ‘Men’s Health’ “ya comas la mayor parte de las calorías temprano o no te hinches hasta las últimas horas de la tarde, una caloría es una caloría”.

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Gastamos energía a lo largo del día a través de numerosas actividades: desde caminar hasta el autobús o bajar la basura, hasta salir a correr. Pero no hay que estar concienciados, la quema de calorías también ocurre durante procesos involuntarios como la respiración o la simple circulación sanguínea: “Incluso mientras duermes, tu cuerpo está usando la energía para mantenerlo vivo”, asegura Aragon.

Según el experto, el cuerpo se dedica a almacenar o quemar grasas según el momento del día. Sin embargo, la mayoría de los programas de pérdida de peso se centran en mantener el denominado equilibrio de grasa neta, que es la diferencia entre el almacenamiento de grasa y el desgaste de energía a través de la oxidación de los ácidos grasos grasas (un mecanismo clave para la obtención de energía metabólica por parte de los organismos aeróbicos).

De esta forma, tu saldo neto de grasa diario, semanal o incluso mensual es lo que realmente cuenta cuando se trata de perder peso. Digamos que el gasto total de energía en un día es de 2.000 calorías, si comemos sólo esa cantidad de calorías nuestro peso seguirá siendo el mismo, independientemente del momento en que las comamos, plantea el nutricionista.

Aragon mantiene la teoría de que no importa si distribuimos las calorías en tres comidas normales durante el día o las ingerimos todas en una comida grande por la noche:

“Imagina que solamente comes una hamburguesa con queso y unas patatas fritas a medianoche y un amigo se toma lo mismo pero a las 8 de la mañana. A primera hora del día, antes de comer, el cuerpo está en una etapa de ayuno y no consume calorías, solamente las quema, y cuando comemos algo más adelante es cuando comienza a almacenar grasas”.

Y, en opinión del experto, este mismo proceso se repite al revés si comemos a última hora del día sin que ninguna de las dos personas sea más o menos propensa a ganar peso, simplemente su cuerpo almacena y quema grasas en distintos momentos del día.

Adelgazar de día y de noche

El cuerpo no deja de trabajar cuando el día llega a su fin, se activa en función de la energía que le aportamos a través de las calorías, haya sol o no. “Tu saldo neto de grasa diario, semanal e incluso mensual es lo que cuenta cuando se trata de perder peso”, asegura Aragon.

A su juicio, podemos mantenernos en nuestro peso o adelgazar comiendo cuando queramos, siempre que no lo hagamos en exceso y nunca comamos más calorías de las que gastamos. Esto no quiere decir que sea fácil adelgazar, hay que tener en cuenta que además de lo que comemos influyen otros muchos factores como nuestro estilo de vida, la genética o las influencias medioambientales. Pero resulta que podría ser cierto que la hora a la que comemos no afecta en si pesamos más o menos… 500 calorías son siempre 500 calorías.

 

Vía elconfidencial.com