La sorprendente historia de Ed Houben, el donante de esperma que ya tiene 106 hijos

Ed Houben no es un hombre cualquiera, es un donante de esperma de 46 años que, sin cobrar, ha ayudado a otras personas con dificultades reproductivas a poder tener hijos.

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Este holandés, licenciado en historia, tiene en total 106 niños que son hijos suyos. Por eso se ganó el título del “hombre más viril de Europa”. Estos niños fueron concebidos tanto mediante la donación de esperma como de forma natural, pues Ed no tiene problema en ayudar a concebir de la forma más tradicional… ¡Y no cobra por ello!

Pero Ed no solo es un donante más, este hombre asegura que realiza su tarea a conciencia. Antes de donar esperma por primera vez se realizó toda una serie de exámenes clínicos para garantizar su estado de salud. Aunque perdió la virginidad a los 34 años, Ed donó esperma por primera vez cuando tenía 29 años. Estima que un tercio de estos 106 niños nacieron gracias a la donación de esperma. Pero cuando un cambio en la legislación le impidió seguir con la donación a un banco de esperma, decidió continuar con su tarea pero de la forma “natural”. Así, los dos tercios restantes de sus más de 100 hijos nacieron gracias a la donación natural.

“Estoy convencido de que muchos niños que fueron creados a partir de esperma comprado se sienten como si sus padres los hubieran adquirido en un supermercado”, aseguró y explicó que es la razón por la que lleva un registro con la lista de nombres, fechas y lugares dónde han nacido cada uno de los bebés.

El registro también obedece a su preocupación de que estos niños en un futuro puedan cometer endogamia. “Los padres y los niños saben de mí”, afirma. “Y juntos podemos comprobar cualquier posible relación de sangre entre dos personas. Esto es mucho más seguro que un banco de esperma con donantes anónimos”, añade.Otro recaudo que tomó es archivar en un hospital su perfil completo de ADN, y está disponible para que padres e hijos puedan consultarlo en los próximos 100 años. Sus hijos están dispersos por varios países del mundo. Tiene hijos en numerosos países de Europa, en Australia y Canadá.

A la hora de hacer su aporte para la concepción de un bebé, Ed hace un acuerdo con las parejas o las madres solteras que quieren tener un hijo. Allí acepta que los niños sepan de su padre biológico y que vayan a buscarlo si es que ellos quieren conocerlo. Y él se compromete a no reclamar en un futuro la tenencia de esos niños. Es un acuerdo de confianza entre las partes, no hay contrato de por medio. Y hasta el momento le ha dado resultado: nadie le reclamó hasta ahora a Ed una cuota alimentaria para su hijo.

Vía clarin.com